Un servicio flexible y completo que se adapta a las demandas del cliente y que emplea herramientas de monitorización y análisis descriptivo y predictivo para anticiparse a incidencias futuras.
Bilerro ofrece al sector del ferrocarril un servicio de mantenimiento integral que puede cubrir todas las fases del proceso y se adapta de manera flexible a las demandas del cliente. Para llevar a cabo este mantenimiento, Bilerro se apoya en décadas de experiencia en el sector ferroviario y un equipo de trabajo altamente especializado, así como en una serie de herramientas digitales que permiten ofrecer un servicio completo y flexible a través de la monitorización continua y la analítica descriptiva.
Nuestro servicio utiliza herramientas como el GMAO, es decir, el Gestor de Mantenimiento Asistido por Ordenador. Se trata de un portal donde se pueden recoger las incidencias, realizar un seguimiento detallado, observar las resoluciones y guardar un histórico completo asociado a la gestión de cada incidencia. Esta información se introduce en herramientas de analítica descriptiva, de las que se pueden extraer informes e indicadores que ayudan a optimizar el servicio y el tratamiento de los datos.
Bilerro también ofrece una mesa de servicio operativa las 24 horas del día, los siete días de la semana. Además de garantizar al cliente una atención permanente y personalizada, esta mesa facilita la estructuración del mantenimiento en tres niveles. El primer nivel lo forman los técnicos de campo, en contacto directo con el cliente. Si no pueden resolver la incidencia, se eleva al segundo nivel, el Centro de Soporte Técnico (TOC), que a su vez puede derivarla a un tercer nivel formado por expertos especializados en desarrollo para resolver los casos más complejos.
En este servicio integral, una de las principales ventajas competitivas de Bilerro es su adaptación flexible a la demanda real del cliente. A través de un mecanismo de líneas base, categorizamos todos los servicios y actividades que se incluyen dentro del contrato de mantenimiento. De esta manera, se incluyen en el contrato las actividades que el cliente necesita según su tipología. Estas líneas base abarcan la gestión del servicio (monitorización del contrato), los servicios base (recepción de incidencias, gestión de obsolescencias y mantenimiento preventivo), las reparaciones (pueden incluir el montaje y desmontaje de equipos), la gestión del ciclo de vida del software (corrección de bugs, mantenimiento adaptativo y pequeños evolutivos del software) y, por último, el suministro y gestión de repuestos (puede incluir la gestión del stock).
En cada contrato se pacta un número determinado de líneas base en función de las necesidades del cliente. Estos contratos se revisan periódicamente para corregir desviaciones y ajustarse a la nueva realidad del cliente. El objetivo es que el cliente pague únicamente por los servicios que utiliza.
Para gestionar eficientemente estas líneas base, Bilerro se apoya en el AMS (Analytic-based Maintenance System). Esta herramienta permite análisis predictivo basado en datos históricos y análisis en tiempo real mediante el Remote Management System, anticipando fallos y optimizando recursos.
Estas herramientas permiten revisar contratos con mayor precisión, ofreciendo predicciones sobre el comportamiento de los equipos. El RMS y el AMS también se ofrecen como servicio para que los clientes consulten en todo momento el estado de sus equipos.